El Perú enfrenta una crisis energética inminente debido a que sus reservas de gas natural, provenientes exclusivamente del yacimiento de Camisea, solo alcanzarán para una década más. Este gas es crucial, ya que genera el 25% de la electricidad del país, abastece a medio millón de vehículos de transporte público y es un insumo vital para la industria nacional. Si no se encuentran nuevas reservas o se implementan alternativas, el costo de la electricidad podría aumentar hasta 15 veces, y el transporte y la industria verían disparados sus costos de producción, afectando severamente la economía. Especialistas señalan la urgencia de reactivar la exploración, evaluar contratos de exportación y desarrollar fuentes de energía renovables, medidas que el próximo gobierno deberá abordar de inmediato.