Tras la eliminación de Rosario Central ante Estudiantes de La Plata en la Copa Argentina, Ángel Di María, capitán del equipo, se acercó a los hinchas para pedir disculpas por el mal partido y se quedó aplaudiéndolos. Este gesto ocurrió en el estadio Mario Alberto Kempes de Córdoba y luego de una derrota que profundiza una racha negativa para Central, que también fue eliminado del Torneo Apertura por River y perdió el primer puesto de su grupo en la Copa Libertadores. Durante el encuentro, Di María también fue blanco de cánticos por parte de los hinchas de Estudiantes, quienes corearon "Fideo secanuca" en referencia a episodios pasados relacionados con fallos arbitrales.