Tras la destitución de Gustavo Costas como director técnico, su hijo Gonzalo, quien se desempeñaba como su asistente, compartió un emotivo mensaje de despedida en redes sociales. En su publicación, Gonzalo no solo expresó su gratitud hacia Racing y el amor por el club, sino que también dejó entrever su disconformidad con la dirigencia encabezada por Diego Milito. Si bien resaltó los logros obtenidos desde enero de 2024 y afirmó que aún "quedaba mucho para dar", la salida abrupta del cuerpo técnico, a pesar de tener contrato renovado hasta 2028, sugiere una falta de acuerdo o expectativas divergentes con la comisión directiva, quienes habrían decidido interrumpir el ciclo por los resultados deportivos.