El senador del Frente Amplio, Diego Ibáñez, reconoció autocríticamente el uso excesivo de acusaciones constitucionales por parte de la izquierda durante el gobierno de Sebastián Piñera, calificándolo de "fanatismo de las ideas" que fomenta la polarización. Ibáñez abogó por reformar este mecanismo, elevando sus requisitos, una postura que fue respaldada por la presidenta del FA, Constanza Martínez. Martínez, aunque diferenció la reciente acusación contra Nicolás Grau (rechazada por carecer de sustento fáctico) de casos anteriores, coincidió en la necesidad de mejorar la herramienta para evitar que obstaculice el trabajo del Congreso, señalando que ya apoyan un proyecto de reforma transversal.