En Colonia Caroya, Córdoba, un hombre de 105 años llamado Oscar vive el fútbol con la intensidad de un joven. Nació cuando aún no se había descubierto la penicilina, el Obelisco no existía y el presidente era Hipólito Yrigoyen. Ha visto todos los Mundiales de fútbol y, durante el partido Argentina vs. Jordania, se convirtió en el centro de atención en el bar 9 de Julio. Para él, "Messi es el mejor y sin discusión", y confiesa que le hubiera gustado jugar de 10. Es hincha de Talleres, pero siente especial admiración por Paulo Dybala, cordobés como él.