El regreso del fenómeno de El Niño durante el período 2026-2027 podría traer un invierno más lluvioso y con mayor riesgo de tormentas severas a Cuba, advierten meteorólogos. Según Yosmelvi Páez Cornell, miembro de la Asociación de Aficionados a la Meteorología (AALM), se espera una intensidad "muy fuerte" que alterará la circulación atmosférica sobre el Caribe. Aunque El Niño suele reducir la actividad ciclónica atlántica, su principal impacto en la isla se sentiría entre noviembre y marzo, con frentes fríos más frecuentes y mayor humedad procedente del Caribe y el Golfo de México. Esto podría generar lluvias intensas, líneas prefrontales, rachas de viento, tornados y tormentas severas, especialmente en el occidente y centro del país.