El nuevo vocero presidencial, Adrián Ravier, anunció un cambio de estilo en la comunicación oficial, buscando ser "menos chocantes" junto al jefe de Gabinete, Diego Santilli, en contraste con la retórica del presidente Javier Milei. A pesar de esta diferencia estilística, Ravier defendió la autenticidad del mandatario, argumentando que la gente valora su esencia y que su estilo disruptivo fue necesario para "patear el tablero". Ravier elogió a Santilli como una figura clave en reformas legislativas y un conector con los gobernadores, y destacó los logros económicos del gobierno, señalando la transformación de Argentina desde 2023. También mencionó una buena primera etapa de su predecesor, Manuel Adorni, pero sugirió dejar de lado las críticas pasadas para enfocarse en el "nuevo ciclo" del país.