El problema no es cuánto se gasta en salud, sino cómo, escribe Christopher Cernichiaro Reyna 07.05.2026

El artículo argumenta que el problema principal del sistema de salud mexicano no es la cantidad de dinero invertido, sino la ineficiencia en su uso. Un análisis de los recursos públicos en salud entre 2001 y 2022 revela un deterioro en la eficiencia, lo que significa que mayores gastos no se traducen necesariamente en mejores resultados de salud. Las disparidades entre estados, donde algunos con alto gasto presentan peores indicadores de esperanza de vida que otros con menor inversión, refuerzan esta idea. Factores como brechas de infraestructura, distribución de personal médico, gestión pública y condiciones sociales influyen. Los problemas parecen ser estructurales y persistentes, lo que subraya la necesidad de un debate enfocado en la calidad y la administración del gasto, y no solo en la magnitud de la inversión, para mejorar la atención y el bienestar de la población.














