Cuando votar deja de parecer suficiente 12.06.2026

El artículo analiza el creciente descontento social en Europa, centrándose en los recientes disturbios en Belfast, Dublín, Epping y Greenock. Tras ataques violentos contra alojamientos de inmigrantes y comercios, el autor destaca que el problema no son solo los incidentes aislados, sino la percepción de que los cauces democráticos, como el voto o las protestas pacíficas, ya no son efectivos. Se menciona que figuras como Rupert Lowe han pedido calma, pero las respuestas ciudadanas revelan una profunda desconfianza hacia las élites políticas y el sistema. El texto advierte que la inmigración masiva y la desconexión entre gobernantes y gobernados están rompiendo el contrato social, creando un clima político envenenado donde una minoría convencida de la inutilidad del sistema podría volver a Europa ingobernable.














