El soldado especial iraní se iluminó al saber que yo era de Noruega: —Haaland, susurró. 07.07.2026

En Teherán, los últimos días han estado marcados por una intensa ola de dolor y rabia tras el fallecimiento del líder supremo de Irán, el ayatolá Alí Jamenei, y varios de sus familiares. Durante una masiva marcha fúnebre el lunes, descrita como una mezcla de duelo y una especie de fiesta popular, la corresponsal Gina Grieg Riisnæs vivió una interacción inesperada. En medio de la caótica labor de cubrir el funeral, se encontró con un soldado especial iraní que reaccionó con gran entusiasmo al enterarse de que ella era de Noruega. Se dice que el soldado le susurró el nombre "Haaland", lo que generó un contraste con el ambiente, por lo demás, solemne de la ciudad. El incidente ocurrió en una atmósfera tensa, mientras las multitudes llegaban a Teherán para despedir al difunto líder y a su familia.














