La madrugada del 25 de junio de 2026 quedará grabada en la memoria del fútbol mexicano. México enfrentó a República Checa en el cierre del Grupo A con la necesidad de ganar para lograr un hito inédito: sumar nueve puntos de nueve posibles en una Copa del Mundo. Ninguna generación anterior, ni la de 1970 ni la de 1986 ni las lideradas por Hugo Sánchez o Rafael Márquez, había conseguido esta proeza. El equipo respondió con autoridad, paciencia y contundencia.