Dos terremotos de magnitud 7,2 y 7,5 sacudieron Venezuela el miércoles, causando al menos 180 muertos y más de 900 heridos. El gobierno de Javier Milei, a través de la Cancillería y la Oficina del Presidente, expresó su solidaridad y ofreció asistencia humanitaria. El canciller Pablo Quirno se comunicó con su par venezolano, Yván Gil, para manifestar la disposición de Argentina de proveer ayuda, incluyendo el envío de rescatistas de Cascos Blancos. Sin embargo, ningún funcionario venezolano mencionó públicamente la oferta argentina, a diferencia de los agradecimientos a otros países.