El proceso electoral colombiano recibió un respaldo técnico internacional tras la entrega por parte del IIDH/CAPEL de los resultados finales de las auditorías postelectorales a la primera vuelta de las elecciones presidenciales de 2026. Los informes concluyeron que no se identificaron alteraciones o manipulaciones en los resultados del 31 de mayo. La evaluación incluyó un análisis estadístico detallado mesa por mesa, verificando la coherencia de los datos con el diseño operativo y tecnológico implementado. El organismo señaló que los sistemas y procedimientos de escrutinio y consolidación funcionaron adecuadamente.