Una investigación de la DDI de Quilmes logró desarticular una organización criminal que operaba mediante cuentas falsas en plataformas digitales para emboscar y asaltar a trabajadores de aplicaciones de viajes. La banda utilizaba pedidos truchos –como el del usuario "Mateo"– para atraer a conductores de DiDi Moto a zonas previamente elegidas, donde eran sorprendidos por delincuentes armados. El caso se inició a partir del robo de una motocicleta Corven Triax a un conductor, quien fue atacado por un supuesto pasajero que le arrebató las llaves, seguido de dos cómplices armados.