Funcionarios de la Casa Rosada atribuyen la reciente leve suba del dólar a factores externos, como el fortalecimiento del dólar estadounidense a nivel mundial, y no a una dinámica interna preocupante. Sin embargo, admiten inquietud por la baja recaudación tributaria, que afecta la coparticipación a las provincias y tensa la relación con los gobernadores, y por el aumento de la tasa de mora en créditos privados, un indicador que podría tener un impacto político negativo de cara a las próximas elecciones. Se espera que la inflación continúe descendiendo, lo que, según el vocero presidencial Adrián Ravier, permitirá la bajada de tasas de interés y la consecuente recuperación del crédito, la inversión, el consumo y la actividad económica.