Ecuador registró un superávit comercial de 62,9 millones de dólares con Colombia en los dos meses posteriores a la imposición de un arancel de seguridad por parte del gobierno ecuatoriano, liderado por Daniel Noboa. Esta medida, implementada como respuesta a la presunta negligencia de Colombia en el control de bandas criminales fronterizas, provocó una guerra arancelaria, con Colombia respondiendo con sus propios aranceles y la interrupción de la venta de energía. El superávit, el primero para Ecuador en más de 25 años, se logró a pesar de un aumento del 50% en los aranceles comerciales bilaterales. Las exportaciones ecuatorianas a Colombia crecieron un 32%, mientras que las importaciones desde Colombia disminuyeron un 56,7%, revirtiendo un déficit comercial previo de 145,9 millones de dólares.