Una encuesta de Helsingin Sanomat revela que los padres que han tomado licencias parentales han experimentado una discriminación generalizada en la vida laboral. La discriminación se ha manifestado, entre otras formas, a través del silencio deliberado del empleador, cambios inesperados en las tareas laborales, presiones e incluso despidos. Los padres que respondieron a la encuesta relataron que su decisión de tomar una licencia parental fue recibida negativamente en sus lugares de trabajo.