Entre política y espiritismo: ¿Quién fue el ‘loco’ presidente de México que hablaba con los muertos? 13.06.2026

Francisco I. Madero, figura central en el inicio de la Revolución Mexicana, poseía una profunda faceta de espiritista que influyó significativamente en su vida y pensamiento político. Desde 1891, Madero se adentró en las enseñanzas de Allan Kardec, participando en círculos espiritistas y creyendo poseer facultades de médium. Fundó publicaciones como "La Cruz Astral" y participó en congresos espiritistas, defendiendo la doctrina como una "religión científica". Sus sesiones espiritistas, donde afirmaba recibir mensajes de su hermano fallecido y de un espíritu llamado "José", eran consideradas guías espirituales y morales. Estos mensajes enfatizaban valores como la caridad, el autocontrol y la responsabilidad social, y con el tiempo adquirieron un tono político, hablando de libertad, justicia y patria, llegando a anunciarle una "misión" nacional para luchar por la libertad de México. A pesar de las burlas y críticas que lo tildaban de "loco", su convicción y estas creencias guiaron su firmeza en la defensa de ideales democráticos, culminando en su presidencia (1911-1913) y su papel crucial en el fin del Porfiriato.















