El último informe de Así Vamos en Salud revela una crisis financiera profunda en las Entidades Promotoras de Salud (EPS) colombianas, con un patrimonio negativo de $16,86 billones al cierre de 2025, indicando insolvencia estructural. El sistema gasta sistemáticamente más de lo que recibe, con una brecha de $9 por cada $100 ingresados, lo que se traduce en una siniestralidad del 109% en 2025. Esta situación, agravada por el endeudamiento creciente desde 2021 y la acumulación de pérdidas operacionales, demuestra un desbalance fundamental en el modelo de salud del país, afectando la sostenibilidad de las EPS.