Franco Poggio, recientemente eliminado de Gran Hermano, compartió detalles de su vida con LA NACION, desde su infancia en San Juan hasta su incursión en el modelaje y su relación con Lizardo Ponce. Poggio describió su paso por el reality como una experiencia de adaptación y aprendizaje, destacando su personalidad serena y su rechazo a la agresión. Reveló que su interés por el modelaje comenzó en su adolescencia, lo que lo llevó a mudarse a Buenos Aires a pesar de la incertidumbre inicial. Abordó su proceso de aceptación personal y la importancia del apoyo familiar, especialmente en lo referente a su primer amor, que vivió con temor al juicio. Actualmente, considera a Lizardo Ponce "el amor de su vida" y un compañero fundamental, con quien se encontró inesperadamente en la marcha del Orgullo.