El conflicto entre la Universidad Católica (UC) y Boca Juniors por las entradas para hinchas visitantes en la Copa Libertadores 2026 se intensifica, con la Conmebol advirtiendo posibles sanciones. La UC, que inicialmente ofreció 450 boletos y luego aumentó a 1.000, considera este un gran esfuerzo dada la capacidad del Estadio San Carlos de Apoquindo. Sin embargo, Boca Juniors, presidido por Juan Román Riquelme, rechaza la oferta y exige las 2.000 entradas estipuladas en el reglamento del torneo. La situación se complica para la UC debido a la presión de las autoridades locales, la magnitud del club argentino y las limitaciones de su estadio, arriesgando multas superiores a los 20.000 dólares si no cumple.