En la vereda Alto Grande, Cajibío, Cauca, los habitantes enfrentaron un doble dolor tras el atentado terrorista de la estructura Jaime Martínez, de las disidencias, que dejó 20 muertos y más de 30 heridos. En medio del duelo, miembros de la misma organización criminal se presentaron en la zona para ofrecer millonarias sumas de dinero a los familiares de las víctimas como una forma de "reparación". Este acto, que generó repudio y fue rechazado por los afectados, ocurrió el martes, días después de que explosivos destruyeran más de diez vehículos en el sector de El Túnel, sobre la vía Panamericana. Las víctimas eran en su mayoría campesinos adultos mayores dedicados a la agricultura, y el atentado ha conmocionado a la región, ubicada a solo 30 kilómetros de Popayán.