El reciente pleno del Congreso se caracterizó por la contundencia de las preguntas, más que por el contenido de las respuestas. El presidente Sánchez se preguntó "cómo no" va a continuar el Gobierno, mientras que el líder del PP, Feijóo, le espetó si se refería a "seguir delinquiendo". Junts, por su parte, preguntó directamente a Sánchez si estaría dispuesto a apartarse para que el Congreso eligiera otro candidato. El diputado de ERC, Rufián, fue aún más allá, cuestionando si Sánchez había cometido algún delito o incluso si había robado. Sánchez replicó a Rufián preguntándole si hablaba en nombre propio o de sus votantes.