El reconocido periodista, escritor e historiador Gustavo Álvarez Gardeazábal denunció el 12 de mayo que hombres armados, identificados como carabineros, se presentaron en su finca en Tuluá, Valle del Cauca, y lo intimidaron. Gardeazábal sospecha que el incidente está relacionado con su crónica del día anterior, donde criticaba el "juicio a lo chino" del periodista Mateo Pérez y denunciaba a los "dueños del poder en Colombia". A pesar de la presencia policial armada y la falta de una orden judicial, Gardeazábal se negó a abrir la puerta, enfrentándose a los supuestos uniformados a través de una rejilla de seguridad. El periodista afirmó que, a pesar del amedrentamiento, se mantiene firme en su postura y continuará ejerciendo su libertad de prensa sin miedo.