Un estudio reciente del Environmental Working Group (EWG) analizó 2.784 protectores solares en el mercado estadounidense, revelando que solo el 20% (550 productos) se consideraron seguros y efectivos. Estos protectores ofrecieron una protección adecuada contra los rayos UVA y UVB sin contener ingredientes preocupantes para los expertos. El EWG recomienda priorizar protectores minerales con óxido de zinc y dióxido de titanio, que actúan como barreras físicas, en lugar de aquellos que usan filtros químicos como la oxibenzona y el homosalato, cuya seguridad aún está en debate debido a posibles efectos como disruptores hormonales.