Leer columna 28.03.2026

Un jurado en Los Ángeles ha dictaminado que Facebook, Instagram y YouTube deben responder por el daño causado a una menor, imponiendo una condena de 6 millones de dólares. Este fallo histórico reconoce que las redes sociales pueden ser perjudiciales, atribuyendo el daño a herramientas diseñadas para generar adicción, y no solo a la falta de control del usuario. La decisión se centra en cómo las plataformas, a través de mecanismos como el scroll infinito y la reproducción automática de videos, están diseñadas para retener la atención del usuario, afectando vidas reales. El caso subraya que el problema no es el contenido en sí, sino la forma en que las plataformas lo presentan para maximizar el tiempo de pantalla, lo que ha llevado a un deterioro emocional en casos como el de la menor afectada, y busca obligar a estas empresas a devolver el tiempo y la atención que han capturado.















