La trágica muerte de Alejandro, un niño de 12 años, ocurrió cuando viajaba con su padre y su tía en San Bernardo y fueron interceptados por delincuentes que les robaron el vehículo. El menor intentó salir del auto pero quedó enganchado a su cinturón de seguridad, siendo arrastrado varios kilómetros hasta fallecer por las graves heridas. La investigación ha llevado a la detención de tres personas, entre ellas dos menores de edad y un adulto, y posteriormente un cuarto joven, todos chilenos.