El papa León XIV culminó una visita apostólica de seis días en España, iniciada el 6 de junio en Madrid y extendida por Barcelona, Gran Canaria y Tenerife. Durante su estancia, el pontífice realizó 21 actos, destacando su intervención inédita en el Congreso de los Diputados y la bendición de la Torre de Jesucristo en la Sagrada Família. El tramo final en Canarias fue el más crítico, donde visitó el muelle de Arguineguín y el centro "Las Raíces", denunciando que el Atlántico no puede ser un "cementerio sin lápidas" y exigiendo la protección de la dignidad de los migrantes. El viaje concluyó el viernes 12 de junio en Tenerife, donde el pontífice enfatizó la necesidad de vías legales y seguras para la migración antes de regresar a Roma.