La vicepresidenta de Colombia, Francia Márquez, rompió su silencio en una entrevista con The Guardian, revelando un profundo distanciamiento con el presidente Gustavo Petro, con quien ha tenido comunicación mínima en el último año. Márquez criticó duramente al Estado colombiano, calificándolo de racista independientemente del gobierno, y se sintió apartada del Ministerio de la Igualdad en 2025 justo cuando el proyecto comenzaba a dar resultados. Denunció acoso mediático y en redes sociales, comparando su experiencia con la de otras mujeres negras en posiciones de poder a nivel global. A pesar de no cumplir todas sus expectativas, reivindicó el valor simbólico de su presencia y descartó aspiraciones presidenciales futuras debido a los obstáculos y el miedo que generó su liderazgo.