El Gobierno argentino intenta bajar la tensión con Patricia Bullrich, jefa del bloque libertario en el Senado, luego de que no asistiera a una reunión con el jefe de Gabinete, Manuel Adorni. En la Casa Rosada interpretan que Bullrich tiene hoy más poder de negociación interna y que su vínculo con Balcarce 50 será más áspero de cara a 2027, pero que el oficialismo necesita mantener un equilibrio para sostener las reformas en el Congreso. La ausencia fue leída como una señal de distancia, pero no como un punto de ruptura, ya que la senadora sigue siendo una pieza necesaria para negociar con aliados y ordenar el Senado.