El Gobierno de México, a través del Banco Nacional de Obras y Servicios Públicos (Banobras), ha completado la adquisición del 100% del Tren Suburbano por un monto cercano a los 6,000 millones de pesos. La transacción, que representa el paso del control de la empresa de manos privadas a las públicas, se concretó tras un acuerdo con la empresa española CAF y la mexicana Omitren. El tren, que ahora será operado por el Fondo Nacional de Infraestructura, pasará a denominarse "Felipe Ángeles", marcando un hito en la infraestructura de transporte del país y fortaleciendo la posesión estatal sobre este crucial medio de movilidad.