El premier Luis Enrique Arroyo Sánchez participó en la destrucción de más de 11 toneladas de droga decomisada, reafirmando el compromiso del Gobierno contra el narcotráfico y el crimen organizado. Este acto, que busca golpear las economías ilegales, representa un paso significativo en la lucha del Ejecutivo por reducir los recursos que financian actividades ilícitas. La operación subraya la determinación del gobierno en erradicar estas actividades perjudiciales para la sociedad.