El Índice de Precios al Consumidor (IPC) en Chile experimentó un alza del 1,3% en abril de 2026, lo que representa un golpe significativo para la economía familiar. Este incremento elevó la inflación acumulada en lo que va del año a un 2,7%, y a doce meses, la cifra se situó en un 4,0%. El sector de transporte fue el principal impulsor de esta variación, debido a un fuerte aumento en los precios de la gasolina (bencina) y el diésel. Adicionalmente, la vivienda y los servicios básicos también contribuyeron a la presión inflacionaria, según detalló el Instituto Nacional de Estadísticas (INE).