El miércoles 3 de junio, drones ucranianos atacaron una terminal petrolera y una base naval en San Petersburgo, Rusia, hiriendo a varias personas y perturbando el aeropuerto de Pulkovo. Este ataque, que buscaba poner en aprietos al presidente Vladimir Putin, se produce justo antes de la inauguración del Foro Económico Internacional, el "Davos" ruso. Las defensas aéreas rusas interceptaron 59 aparatos en la región de Leningrado. Los ataques alcanzaron "objetos de infraestructura" en tres distritos, incluyendo una corbeta en dique seco en Kronstadt, según el presidente ucraniano Volodymyr Zelensky. Ucrania difundió un video que muestra un dron atacando la corbeta Boiky. Rusia prometió continuar atacando Ucrania en respuesta.