El presidente colombiano, Gustavo Petro, rechazó el 2 de mayo de 2026 las amenazas de intervención militar de Donald Trump contra Cuba, calificándolas como una agresión a toda Latinoamérica. Trump, durante un discurso en Florida, sugirió que un portaaviones estadounidense podría dirigirse a la isla “de regreso de Irán” y endureció las sanciones contra La Habana. Petro defendió la soberanía cubana y recordó que el Caribe debe ser una zona de paz. En respuesta, el presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, denunció las amenazas como peligrosas y sin precedentes, mientras que el gobierno de Cuba rechazó las nuevas sanciones, calificándolas de “coercitivas” e “ilegales”.