El presidente Gustavo Petro condenó enérgicamente una ola de atentados perpetrados por disidencias de las Farc en los departamentos de Valle del Cauca y Cauca, que resultaron en al menos siete muertos y más de 20 heridos. Los ataques, que incluyeron explosivos en Cali y Palmira, así como drones y cargas en la vía Panamericana en el Cauca, fueron calificados por Petro como actos de "terrorismo" y "fascismo" para infundir "miedo masivo" y controlar a la población. El mandatario identificó a alias Marlon como el jefe de los responsables en Cajibío y a los frentes de alias Iván Mordisco en Cauca como "delincuentes criminales contra la humanidad", solicitando máxima persecución mundial, intervención de la UIAF en sus finanzas, y la denuncia formal ante la Corte Penal Internacional.