Minutos antes de la trágica encerrona que cobró la vida de Alejandro Águila, un niño de 12 años, en San Bernardo, la misma banda criminal ya había atacado a otro conductor. La víctima, cuya identidad se mantiene en reserva, cargaba combustible en un servicentro durante la madrugada del martes cuando fue abordado por los delincuentes. En declaraciones a T13 Central, el hombre recordó que inicialmente pensó que era un empleado de la estación, pero pronto se dio cuenta de que lo estaban asaltando.