El furor por el álbum del Mundial de fútbol ha generado un negocio secundario en Chile, con coleccionistas y comerciantes transformando su pasión en una fuente de ingresos. Las largas filas en puntos de venta de Panini y eventos masivos para el intercambio de láminas evidencian la alta demanda. Algunas figuritas raras, como las "extras sticker" de jugadores populares como Messi o Cristiano Ronaldo, e incluso las más difíciles de conseguir como el emblema de Panini (00), pueden alcanzar precios de hasta $50.000. La escasez de stock, atribuida a problemas de distribución desde Brasil, agrava la situación y eleva el valor de las láminas disponibles. Este fenómeno, potenciado por las redes sociales, ha existido en mundiales anteriores, pero la organización y el alcance actual son notablemente mayores.