La investigación por la muerte de Valeria Afanador, niña desaparecida y encontrada sin vida en Cajicá, Cundinamarca, ha revelado nuevas y alarmantes omisiones en los protocolos del Gimnasio Los Laureles. La Fiscalía imputará a dos docentes, Emely Fuentes y Danny Javier Ochoa, por homicidio culposo, basándose en pruebas que sugieren fallas en la vigilancia y reacción institucional. La familia, a través de sus abogados, denuncia omisiones graves por parte de la rectoría y otros profesores, argumentando que la búsqueda se activó tardíamente, 69 minutos después de la desaparición, y que la información a los padres se demoró. La defensa del colegio defiende la estructura de responsabilidades, pero los tiempos y la demora en la alerta han intensificado el escrutinio judicial y público.