Los fanáticos de la Selección Argentina inundaron Miami, a pesar de las altas temperaturas superiores a los 35 grados, copando tanto el estadio Hard Rock para el partido contra Cabo Verde por el Mundial 2026 como el Fan Fest gratuito en Miami Beach. Provenientes de diversas provincias argentinas, los hinchas demostraron un apoyo genuino y organizado, incluso eligiendo la final del Mundial de Qatar contra Francia como el mejor partido bajo la dirección de Lionel Scaloni. La gran afluencia de argentinos, que constituyen el 23% de la comunidad argentina en EE.UU. y residen en Florida, provocó que las entradas se revendieran a precios elevados, impulsando a muchos a optar por el Fan Fest. Este evento, con capacidad para 30.000 personas, también colapsó con la marea albiceleste, replicando la estrategia de llenar dos puntos clave como ya había ocurrido en Dallas.