El presidente de la Corte Suprema de Justicia, Horacio Rosatti, criticó la "creciente judicialización" de las leyes aprobadas por el Congreso, advirtiendo que esta tendencia dilata la implementación de reformas económicas y genera inestabilidad. Implícitamente aludió a pedidos como el de la CGT para declarar inconstitucionales reformas laborales o la Ley Bases. Rosatti comparó el volumen de sentencias de la Corte argentina (entre 8.000 y 15.000 anuales) con la de Estados Unidos (unas 70 anuales), señalando que en Argentina los debates políticos buscan siempre llegar a la Corte. También destacó la necesidad de reformular el sistema de selección de jueces, reafirmó la prohibición constitucional de designar magistrados por voto popular y enfatizó que la emisión incontrolada de moneda es inconstitucional, llamando a respetar la Constitución como base de la seguridad jurídica.