Hugo Alfredo Hinojosa 03.06.2026

El artículo critica la degradación del debate político en México, atribuyéndola a una pobreza intelectual institucionalizada y electoralmente rentable. El autor contrasta la formalidad y el rigor de la comunicación política de su juventud con la mediocridad actual, ejemplificada por comentarios vulgares de senadores y la sustitución del argumento por la emocionalidad y el espectáculo. Se argumenta que tanto el populismo de izquierda como el de derecha comparten una desconfianza hacia la audiencia, presentándose como cercanos al renunciar a la profundidad conceptual. La política se ha convertido en un género audiovisual de bajo presupuesto, donde la forma (viralidad, ocurrencia) devora al fondo (propuesta, gobernabilidad). Esta estrategia, aunque popular a corto plazo, genera hastío y termina en linchamiento público cuando la realidad choca con las promesas implícitas. La falta de preparación y la confusión del cargo con el servicio erosionan la credibilidad del Estado.















