Incendios en los Pirineos destruyen todo a su paso: 'No pensé que saldría con vida' 07.07.2026

El lunes 6 de julio de 2026, el pueblo de Ille-sur-Têt, en la región de Pirineos Orientales, Francia, parecía un pueblo fantasma mientras el incendio de Trévillach ardía por tercer día consecutivo. El calor intenso alcanzó los 40°C, lo que obligó a las autoridades locales a renovar las órdenes de evacuación para los 5.900 habitantes de la localidad debido al humo tóxico. El fuego ha causado una destrucción masiva, dejando jardines cubiertos de ceniza y calles sembradas de restos de autos y escombros de edificios destruidos. Los residentes enfrentaron graves dificultades, incluyendo la falta de transporte debido a la suspensión del servicio de trenes y a que muchos no contaban con vehículos particulares. Mientras los helicópteros de bomberos intentaban combatir el incendio lanzando agua cerca del río Têt, el fuego continuó consumiendo el paisaje, dejando tras de sí un escenario de devastación y vidas precarias arruinadas por las llamas descontroladas.















