Un grupo selecto de inversores obtuvo ganancias de aproximadamente 580 millones de dólares (500 millones de euros) en los 15 minutos previos a que el presidente Donald Trump anunciara en Truth Social supuestas "conversaciones productivas" con Irán, lo que provocó una caída en los precios del petróleo. Unos 6.200 contratos de futuros de petróleo Brent y West Texas se negociaron en este breve lapso, generando beneficios millonarios para unos pocos. Los volúmenes de negociación de índices bursátiles como el SP500 también experimentaron un aumento significativo antes de este anuncio, que causó gran volatilidad en los mercados. La Casa Blanca, a través de su portavoz Kush Desai, desmintió cualquier filtración o enriquecimiento ilegal, calificando las insinuaciones de "infundadas e irresponsables" y reafirmando el compromiso de la administración con el bienestar del pueblo estadounidense.