Irene Tello Arista 03.04.2026

A una década de la filtración de los Panama Papers, que expuso esquemas de evasión fiscal y lavado de dinero por parte de élites globales, la autora reflexiona sobre el impacto directo de la corrupción en la vida de las personas de menores recursos, basándose en sus propias experiencias de infancia en Iztapalapa. La investigación, realizada por más de 500 periodistas, reveló la existencia de empresas anidadas para ocultar dueños y políticos que se beneficiaban de esquemas que prometían combatir. Si bien la filtración impulsó la obligatoriedad de registros de beneficiarios finales en muchos países, la resistencia en otros, bajo argumentos de privacidad, persiste. La autora enfatiza que la transparencia es crucial para prevenir abusos y que la privacidad de los más ricos no debe prevalecer sobre la seguridad de la mayoría, reconociendo la importancia de la labor periodística en la exposición de estos sistemas.














