Semana santa sangrienta 03.04.2026

Durante la Semana Santa, el Cardenal Pierbattista Pizzaballa, Patriarca Latino de Jerusalén, y Fray Francesco Ielpo, Custodio de Tierra Santa, fueron impedidos por la policía israelí de celebrar la Misa del Domingo de Ramos en la Basílica del Santo Sepulcro el 29 de marzo, un hecho sin precedentes en casi dos mil años que causó gran preocupación. Tras la presión internacional, el Primer Ministro Benjamín Netanyahu permitió el acceso. Paralelamente, en Nigeria, se desató una masacre de cristianos por parte de musulmanes en la región de Plateau, con ataques en templos y linchamientos que dejaron cerca de 50 víctimas, incluyendo mujeres y niños, como en Angwan Rukuba. El Arzobispo Ignatius Ayau Kaigama solicitó ayuda al Presidente de Estados Unidos, Donald Trump, para combatir el terrorismo, mientras la Primera Ministra de Italia, Giorgia Meloni, criticó la falta de atención mediática a la persecución de cristianos.














