Javier Martín Reyes 26.03.2026

El "Plan B" de Sheinbaum, diseñado para otorgarle privilegios constitucionales y permitirle influir en las elecciones intermedias de 2027, ha fracasado en dos ocasiones. Inicialmente, Sheinbaum renunció a incluir la apertura de consultas populares a temas electorales por considerarse una propuesta peligrosa. Posteriormente, no logró convencer a sus aliados del Partido del Trabajo (PT) y el Partido Verde Ecologista de México (PVEM) para aprobar la iniciativa, la cual buscaba habilitarla para hacer campaña y usar recursos públicos en su beneficio. Este rechazo se explica por el trato de "socios de segunda" que Morena ha dado a sus aliados, quienes controlan la Cámara de Diputados mediante un arreglo que les beneficia electoralmente pero no les otorga poder real en el gobierno. A pesar del fracaso del Plan B, el autor advierte sobre un posible "Plan C", que consistiría en reformas a leyes secundarias que Morena podría aprobar sola, confiando en el control sobre una Corte que podría no oponerse a la presidenta.














