El gobierno argentino, encabezado por el presidente Javier Milei y el canciller Pablo Quirno, puso en marcha una respuesta humanitaria hacia Venezuela luego de los dos sismos de magnitud 7,2 y 7,5 que sacudieron el país el miércoles 24 de junio. Según el balance oficial de la presidenta encargada Delcy Rodríguez, el saldo hasta el momento es de 164 muertos y 971 heridos. La iniciativa implicó la reanudación del contacto político directo entre las cancillerías, interrumpido durante años por las profundas diferencias entre los dos gobiernos.