En el contexto del gobierno de Abelardo de la Espriella, la figura de Jerome Sanabria ha comenzado a generar comparaciones con Juliana Guerrero, una conocida asesora de administraciones anteriores. Sanabria, quien ocupa un cargo de confianza dentro del equipo del presidente, ha sido señalado por su estilo de trabajo y su influencia en decisiones clave, lo que ha llevado a analistas políticos a establecer paralelismos con Guerrero. Ambos son vistos como operadores políticos eficaces, pero también han sido objeto de críticas por su manejo de ciertos temas.