José Robles, el relojero más antiguo de Santiago con 82 años, es el único experto capaz de mantener y reparar los relojes patrimoniales más icónicos de la capital chilena. Formado en la Escuela de Artes y Oficios y perfeccionado en Suiza, Robles ha rescatado mecanismos centenarios que expertos extranjeros no pudieron solucionar. Entre sus logros destacan la reparación del reloj de la exIntendencia (1916) y el del Museo Histórico Nacional (1868), este último restaurado en 2005 mediante la creación de un sistema de lubricación constante y piezas de alta resistencia. Actualmente, el maestro realiza un recorrido semanal cada lunes para dar cuerda a relojes en instituciones como el Ministerio de Vivienda y el Gobierno Regional, preservando la historia mecánica de la ciudad frente a la modernidad.